Guía del Paciente/IHHT
Guía · IHHTTu sesión de IHHT.
Ya tenés turno. Son treinta minutos sentado, con una máscara, sin mover un dedo. Lo único raro es una cosa que casi nadie espera: hay que venir con las uñas sin esmalte. Acá está por qué, y todo lo demás.
Qué te van a hacer, en una frase
No es que te demos más oxígeno: te damos menos, de forma breve y controlada, para que el cuerpo se adapte. La fase con más oxígeno está para que te recuperes rápido entre ciclos. Ese ida y vuelta se repite durante toda la sesión.
Es el mismo principio que hace que entrenar te haga más fuerte: un estímulo medido, no un daño. La diferencia es que acá no corrés, estás sentado.
Antes de venir
Vení con
- Ropa cómoda
- Las uñas de al menos una mano sin esmalte
- Algo comido
- Una noche de sueño razonable
Dejá para otro día
- Esmalte oscuro o uñas postizas en las dos manos
- Venir en ayunas
- Venir con fiebre o descompuesto
Por qué lo del esmalte
Durante toda la sesión vas a tener un clip en un dedo que mide cuánto oxígeno lleva tu sangre. Ese clip lee atravesando la uña con luz, y el esmalte —sobre todo el oscuro— y las uñas postizas la bloquean. Sin esa lectura la sesión no arranca.
No es un detalle estético nuestro: esa medición es la que maneja el equipo. La máquina no cambia de fase por reloj, cambia mirando tu saturación. Sin el dato, no hay sesión.
Y lo de comer
Acá no hay ayuno. Vas a estar treinta minutos con el cuerpo adaptándose, y llegar sin comer es la forma más fácil de terminar flojo o mareado. Antes de empezar te vamos a preguntar cómo dormiste, si comiste y si hay algo distinto respecto de la vez anterior. No es conversación de cortesía: si algo no cuadra, no se empieza.
Cómo es la sesión, paso a paso
- Chequeo previo. Te preguntan cómo estás y te toman saturación y pulso de base. Eso queda como punto de partida del día.
- Posición. Sentado o recostado con el torso elevado, cómodo, sin cruzar las piernas y sin apuro. No hay ninguna postura que mantener.
- El clip de dedo. Va firme, en un dedo sin esmalte, y la mano se queda quieta. Si la movés mucho la lectura se pierde.
- La máscara. Se ajusta con un arnés de cabeza, de modo que selle sin apretar. Te van a preguntar si el aire entra cómodo: contestá en serio, no por educación.
- Arranca. Y a partir de ahí no hacés nada. Podés leer, escuchar música o cerrar los ojos.
No te quedás solo
Hay un operador por puesto, en la sala, durante toda la sesión. No es una formalidad ni depende de cuánta gente haya ese día: es una regla fija del centro y no se negocia.
La sala tiene dos puestos, así que se pueden hacer dos sesiones al mismo tiempo. Si querés venir en pareja, se puede coordinar.
Qué vas a sentir
Casi todo lo que pasa adentro de esos treinta minutos es esperable, y conviene tenerlo escuchado de antes para no asustarse.
- La respiración se hace un poco más profunda. No es que te falte el aire: el cuerpo ajusta solo, sin que tengas que hacer nada.
- Puede aparecer algo de calor, o un mareo suave. Es frecuente las primeras veces y se acomoda en el momento. Si aparece, decilo igual.
- Un sonido de escape de aire, cada trece segundos. Es el ritmo normal del equipo. La primera vez sorprende; después ni lo registrás.
- Un zumbido de fondo, constante. También normal.
- Una bolsa que se infla y se desinfla acompañando tu respiración, si tu sesión la lleva. Es exactamente lo que tiene que hacer.
- Sentís que te cuesta tomar aire
- La máscara aprieta o se corrió
- Te mareás o te duele la cabeza
- Sentís calor de más
- Te angustia tener la cara tapada
Lo de que cuesta tomar aire tiene solución en el momento, y es la molestia más común, sobre todo pasados los sesenta. Si sentís que "tirás" contra la máquina, se suma una bolsa reservorio al circuito y el aire deja de faltar. No hay que aguantarlo ni esperar a la sesión siguiente: se dice y se resuelve ahí.
Cuándo se interrumpe una sesión
La regla del equipo está escrita así, y vale la pena que la sepas vos también: ante la duda, siempre se interrumpe. Nunca se pierde nada por parar una sesión.
Que te la corten no es un fracaso ni una mala señal: es el sistema funcionando. Hay cosas que son esperables y se manejan sin drama, y hay otras ante las que se para de inmediato y no se reanuda ese día.
Esperable, se acomoda
- Mareo leve las primeras veces
- Dolor de cabeza suave
- Sensación de calor
- Que se te mueva el clip del dedo
Se para, sin discutir
- Dolor o presión en el pecho
- Palpitaciones
- Falta de aire marcada o silbidos
- Visión borrosa o confusión
- Sensación de que te vas a desvanecer
Si pasa algo de la columna de la derecha, la sesión se termina ahí, queda registrado y se te pide una evaluación médica antes de volver a entrenar. Es incómodo y es lo correcto.
Después de la sesión
- No te levantes de golpe. Antes de que te pares te toman saturación y pulso de control y te preguntan cómo te sentís. Esperá a que te lo pregunten.
- Puede quedarte algo de sueño o cansancio, sobre todo las primeras veces. Suele ceder a medida que avanza la serie.
- La intensidad sube de a poco. No todas tus sesiones van a ser iguales: la exigencia se ajusta sesión a sesión según cómo la vayas tolerando. La primera es deliberadamente la más suave.
- Se registra todo. Qué configuración se usó, hasta dónde bajó tu saturación, cuántos ciclos hiciste y cómo lo toleraste. Eso es lo que permite ajustar la próxima.
No es una indicación médica. Quién puede hacer IHHT y quién no se define en la evaluación previa, con tu historia clínica adelante. Nadie entrena sin haber pasado el cuestionario de admisión.
No sirve para autoevaluarte. Las contraindicaciones están en la página de la terapia, y esa lista la revisa el equipo médico, no vos.
No es un programa estándar. Los niveles y la progresión los define el equipo según tu evaluación y tu respuesta. Comparar tu configuración con la de otra persona no dice nada.
Preguntas que nos hacen
¿Me va a faltar el aire?
No en el sentido de ahogo. Lo que baja es la concentración de oxígeno del aire que respirás, no la cantidad de aire: podés respirar todo lo que quieras. La sensación se parece más a estar en altura que a quedarse sin aire.
Si igual sentís que te cuesta, casi siempre es un tema del circuito y no tuyo, y se resuelve en el momento sumando la bolsa reservorio.
¿Es como estar en la montaña?
El estímulo se parece, pero con dos diferencias grandes a favor. Primero, es intermitente: alternás con fases de más oxígeno que te permiten recuperarte, cosa que en la montaña no pasa. Y segundo, es controlado y medido: el equipo sigue tu saturación todo el tiempo y corta solo si hace falta.
¿Puedo hacerlo si tomo medicación para la presión?
Se conversa en la evaluación, y hay un motivo técnico concreto: algunos medicamentos para el corazón y la presión hacen que el pulso no suba aunque el cuerpo esté exigido. Eso cambia cómo se lee tu respuesta durante la sesión.
No es que no puedas: es que el equipo tiene que saberlo. Si te cambiaron la medicación entre una sesión y otra, avisá.
¿Me puedo sacar la máscara si me angustia?
Sí, y decilo apenas aparezca. La intolerancia a la máscara es una de las razones más comunes por las que se interrumpe una sesión, y no tiene nada de raro. Se saca, respirás aire ambiente y alguien se queda con vos.
Después se revisa con el equipo si conviene seguir con el programa o buscar otro camino. Esa decisión no se toma en el momento ni la tomás solo.
¿Puedo venir en pareja?
Sí. Hay dos puestos y se pueden usar al mismo tiempo. Se coordina al reservar.
¿Cuántas sesiones necesito?
Lo define tu médico según para qué te la indicaron. Lo que sí es general: se trabaja en series a lo largo de varias semanas, y una sesión suelta no es una prueba de nada. La progresión es parte del método.
¿Te quedó una duda antes de tu sesión?
Escribinos y te contesta una persona del equipo.
Escribinos por WhatsApp →Esta guía es orientativa y no reemplaza la consulta médica ni las indicaciones que te dé el equipo el día de tu sesión. Toda terapia en Biowellness se realiza con evaluación y prescripción de nuestros profesionales, y se registra en tu historia clínica (Ley 26.529). El tratamiento de tus datos se rige por la Ley 25.326.